GRADO + POSGRADO + EMPLEO

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Luciana Vazquez para La Nación

SALAMANCA.- Apostar por una formación generalista o atada a las demandas laborales fue el centro de la discusión de la cumbre que reunió a unos 600 rectores de 26 países.

Las universidades tienen que transformarse ellas mismas porque si no van a venir compañías for profit y van a hacer lo que Uber les hizo a los taxis de techo amarillo. Si las universidades no innovan, otros lo van a hacer por ellas.

Lo afirmó el ingeniero en electrónica y en ciencias de la computación, Anant Agarwal, un investigador en arquitectura de software nacido en India que da clases en el Masachussettes Institute of Technology (MIT). En el MIT, Agarwal dirigió además el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y hoy es el CEO de edX, una compañía sin fines de lucro con foco en educación de posgrado online y gratuita, fruto de una alianza entre Harvard y el MIT, que conecta a gente que quiere aprender con universidades de prestigios. Hoy cuenta con 20 millones de alumnos de todo el planeta.

El experto en educación online expuso sus ideas en el IV Encuentro Internacional de Rectores Universia que entre este lunes y martes reunió aquí en la Universidad de Salamanca, España, a más de 600 rectores universitarios de 26 países de Iberoamérica, además de Estados Unidos, China y de países de Europa y Africa. También asistieron el presidente del Gobierno español, Mariano Rajo, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el rey Felipe de España, entre otros.

Agarwal resultó una de las voces más desafiantes en este encuentro de rectores que intenta procesar desde el año 2000, cuando se realizó por primera vez, los desafíos que los cambios tecnológicos y sociales tan drásticos como veloces implican para el universo de la educación superior anclada en tradiciones centenarias, modelos pedagógicos tradicionales y organizaciones burocráticas altamente reguladas y condicionadas en su flexibilidad.

“¿Por qué tenemos que pensar en títulos? En pocos años ya no van a servir. ¿Por qué tenemos que pensar que hay que asociarse con universidades para dar títulos?”, planteó Agarwal.

Como respuesta a una obsolescencia cada vez más veloz del conocimiento, a demandas nuevas del mercado de trabajo y a la necesidad de una educación continua para toda la vida, Agarwal insistió con la creación de programas modulares por los que se otorguen credenciales. “Son piezas más chicas de educación, como Legos, que además garantizan entrevistas de trabajos para aquellos que los obtienen”, explicó. Y se definen bien en línea con la demanda laboral.

Así funcionan los 19 Micro Masters que ofrece su compañía. Se trata de una serie de cursos de nivel de maestría que se toman en universidades muy prestigiosas. Aportan conocimiento muy serio en campos bien específicos muy demandados por los empleadores, que los valoran por su relevancia real en el mundo del trabajo. Muchas universidades los reconocen como parte de la curricula de sus programas de maestría.

El debate de títulos versus créditos, carreras largas versus educación modular y nuevas áreas de conocimiento se sumó a otras discusiones. El peso de la enseñanza y la empleabilidad futura de los alumnos como eje de la misión de la universidad o un perfil de universidad más centrado en investigación básica. Al mismo tiempo, una revisión del impacto social de la investigación básica a partir de otros modelos de transferencia social, como las universidades territoriales del conurbano bonaerense, dos de cuyos rectores, los rectores de las universidades de La Matanza y de Lomas de Zamora, fueron expositores en Salamanca.

También se analizaron los desafíos de la digitalización versus el modelo de campus presencial. Y hubo una importante coincidencia en la formacion humanística y ciudadana como escudo protector contra la irresponsabilidad tecnológica y política, desde las fake news de Facebook al Brexit y el triunfo de Trump, fue otro de los temas discutidos.

La presidenta de la Asociación Internacional de Universidades, la ingeniera civil sueca Pam Fredman, ex vice rectora de la Universidad de Gotemburgo de Suecia, alertó sobre el impacto de la globalización y la tecnología en el mundo de la educación superior.

Fredman planteó la necesidad de una mirada más profunda de los cambios tecnológicos desde la universidad. “No contamos con una aproximación integral a la tecnología. La perspectiva humanista y social no está presente y ése es el rol de la universidad”.

Ya en el debate acerca de la educación universitaria y su aporte a la empleabilidad de sus estudiantes, cuestionó: “Hay una presión por producir estudiantes¨.

Fredman rescató el aporte de la tecnología a la democratización de la educación pero llamó la atención sobre sus retos. “La tecnología genera gran expectativas para dar acceso a la educación, para compartir conocimiento y permitir mayor flexibilidad en la educación continua pero también hay riesgos: la información tiene que ser combinada con aprendizajes más profundos y una perspectiva humanística y ética”. Además abogó por una combinación entre una educación online, más centrada en la transmisión de información, con aprendizajes presenciales más significativos.

El peso de la enseñanza versus la investigación dentro de la universidad fue otro tema debatido. “Las universidades más prestigiosas, que han formado personalidades con gran trascendencia, son universidades investigadoras. Por eso es importante que vayan juntas”, sostuvo la doctora en tecnología farmacéutica por la Universidad de Santiago de Compostela, María José Alonso, miembro de la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos, es reconocida por su trabajo de investigación en nanotecnología farmacéutica.

Para Alonso, las universidades debería incluir docencia e investigación. “Que una universidad sea investigadora es interesante no solamente imparte conocimiento sino también que lo genera. Desde el punto de vista de la formación del profesorado, es un estímulo estar actualizando sus conocimientos y sus metodologías de enseñanza. A nivel del alumnado, un universidad investigadora puede tener más posibilidades de atender las capacidades transversales, la comunicación, la organización, la priorización de actividades. El alumno puede aprender trabajando en un laboratorio.

Sin embargo, no descartó la existencia de universidades profesionalizantes, con foco exclusivo en la empleabilidad de sus alumnos.

La fundadora y CEO de Samasource y de LXMI, en EEUU, Leila Janah, aportó una perspectiva más disruptiva acerca de la misión de la universidad y su impacto social y apuntó directo a la empleabilidad futura de los estudiantes. Su emprendimiento social busca dar empleo de calidad a personas en niveles de pobreza en el área de etiquetado de objetos para la inteligencia artificial.

“Creo fuertemente en el mundo de la investigación pero también vivo en un país -se refería a EEUU- con un sistema político roto. Muchos jóvenes se están graduando de la universidad o de institutos terciarios y no tiene perspectiva de empleo”, afirmó Janah.

Según sostuvo, el crecimiento del empleo en EEUU se dio en el trabajos independientes, no en los empleos en relación de dependencia con horario de 9 a 5. “En esta nueva realidad en la que cada vez más los ingresos se ganan trabajando como freelancer, hay que ver cómo las universidades preparan a la gente para ese contexto”, sostuvo la emprendedora y agregó: “Debe haber una conexión más directa entre tener un diploma y tener un trabajo. Necesitamos encarar ese punto o tendremos más inequidad social”.

Al cierre de los dos días de debate entre rectores, se dio a conocer la “Declaración de Salamanca” que plantea puntos de consenso y objetivos comunes. Respecto de la tarea formativa, los rectores coincidieron en flexibilizar y aplicar métodos innovadores, repensar los procesos organizativos, construir alianzas y nuevas modalidades de cursos y certificaciones con empresas y otros actores, desarrollar formas híbridas de capacitación y un mayor énfasis en la formación humanística.

En relación al rol de investigación, plantearon la necesidad de tramar redes de investigación con instituciones fuera de la universidad e internacionales y acentuar los procesos interdisciplinarios de construcción de conocimiento.

En cuanto a la misión de extensión y transferencia social, pusieron el eje de las inequidades presentes en las comunidades con las que se vinculan y la necesidad de aportar también para su desarrollo.

Un dato no mencionado pero visible fue la poca presencia de mujeres dentro del universo de rectores presentes en Salamanca, que resultó todo un indicio de un cierto conservadurismo que pesa en el mundo universitario, y los rectores reconocen abiertamente, y condiciona su capacidad de liderazgo ante los cambios de la sociedad.

En el caso de Argentina, hubo dos rectoras invitadas al encuentro: María Belén Mendé Fernández, rectora de la Universidad Siglo XXI y Natividad Nassif, rectora de Universidad Nacional de Santiago del Estero. Ninguna fue expositora.

En España, la exclusión de las mujeres de la conducción del mundo universitario es también notable aunque con algo más de presencia. Entre las 50 universidades públicas, hay 7 rectoras y la misma cantidad entre las 20 universidades privadas de España.

La cumbre de educación superior Universia es una de las más importantes en su género. Incluye a más de 1400 instituciones académicas. Es una iniciativa alentada y financiada por el Banco Santander.

Buenos Aires, la ciudad elegida para la próxima sede de la cumbre

La ciudad de Buenos Aires fue elegida, ayer, como sede del V Encuentro Internacional de Rectores Universia que se hará en 2023.

Así se anunció ayer, en Salamanca, en la ceremonia de cierre del encuentro del que participaron 600 rectores de universidades de 26 países, la presidenta del Banco Santander y de la red Universia, Ana Botín.

La directiva propuso a los asistentes que adivinaran la identidad de la nueva sede a partir de la proyección de un video. “Les mando un cálido saludo a todos los rectores y a la comunidad académica, a mi amigo el presidente del gobierno español Mariano Rajoy y a Ana Botín. Es un orgullo que la Argentina y en particular Buenos Aires hayan sido elegidos para el V Encuentro Internacional de Rectores Universia, un encuentro único en el mundo que reúne a los principales rectores de universidades para hablar de educación, empleo y desafíos futuros. Los esperamos con los brazos abiertos, pronto, aquí en Buenos Aires”, sorprendió, desde una pantalla sobre el escenario, el presidente Mauricio Macri.

La de Salamanca fue la cuarta edición de la cumbre global de autoridades académicas que tuvo su primera edición en 2000, en Sevilla. En 2010, la ciudad elegida fue Guadalajara. Y en 2014, esta cumbre se mudó a Río de Janeiro. En cada oportunidad, el encuentro cierra con una declaración común de los rectores reunidos que plantea objetivos de desarrollo para las universidades iberoamericanas.

Este año, el rector de la UBA, Alberto Barbieri, presidió el Comité Internacional del encuentro. La secretaria académica de la UBA, Catalina Nosiglia, fue expositora. También asistió la secretaria de Políticas Universitarias, Dayra Tavela, junto a varios rectores, entre los cuales se contaron José Luis Roces (Instituto Tecnológico de Buenos Aires); Hugo Juri (Universidad Nacional de Córdoba); Daniel Martínez (Universidad Nacional de La Matanza), y Diego Molea (Universidad Nacional de Lomas de Zamora).

Ayer, Barbieri fue reelegido, por unanimidad, como presidente de la red Emprendia. Esta organización, compuesta por 28 universidades líderes y patrocinada por el Banco Santander, financia y guía el desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos.

Barbieri anunció el lanzamiento del programa 2018-2019, en el que la red asignará más de dos millones de euros para financiar proyectos innovadores que privilegiará el trabajo entre las universidades asociadas a la red.

“Necesitamos fomentar el trabajo en red y la innovación dentro de nuestras universidades para promover el desarrollo sustentable de nuestros ecosistemas locales y regionales”, señaló Barbieri.

En el cierre del encuentro Universia, además de Botín estuvieron el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el titular del Banco Santander en la Argentina, Enrique Cristofani.

Ayer, Barbieri fue reelegido, por unanimidad, como presidente de la red Emprendia. Esta organización, compuesta por 28 universidades líderes y patrocinada por el Banco Santander, financia y guía el desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos.

Barbieri anunció el lanzamiento del programa 2018-2019, en el que la red asignará más de dos millones de euros para financiar proyectos innovadores que privilegiará el trabajo entre las universidades asociadas a la red.

“Necesitamos fomentar el trabajo en red y la innovación dentro de nuestras universidades para promover el desarrollo sustentable de nuestros ecosistemas locales y regionales”, señaló Barbieri.

En el cierre del encuentro Universia, además de Botín estuvieron el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el titular del Banco Santander en la Argentina, Enrique Cristofani.

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