Todos nos preparamos para la primer entrevista de trabajo. Sabemos que debemos estudiar acerca de la empresa que nos contrataría, ensayamos respuestas a posibles preguntas difíciles, nos vestimos adecuadamente, llevamos nuestro currículo actualizado; pero, suele suceder que a los pocos días de esa entrevista, vuelven a llamarnos para un segundo encuentro. Entonces nacen las dudas ¿Por qué una segunda entrevista? ¿Cómo me preparo? Calma. He aquí algunos tips:

Motivos para una segunda entrevista: 

  • Le fue bien en la primera instancia en la que, probablemente había muchos candidatos al puesto y ahora, forma parte de un grupo más selecto del que quieren evaluar otros aspectos. Seguramente, su primera entrevista fue con alguien de RR.HH; la segunda suele ser con la persona interesada en la contratación (su futuro jefe, quizás) por lo que se trata de una etapa decisiva.
  • Usted fue seleccionado por RR.HH, pero requieren la aprobación de niveles jerárquicos o gerenciales que quieren conocerlo dado que se verán afectados por su contratación.
  • Competencia pareja: usted quedó bien calificado en la primer entrevista pero su entrevistador tiene dudas, porque hay otro candidato en firme competencia par el mismo puesto. Usted podrá darse cuenta de que esto ocurre, si su entrevistador es el mismo que en la primera etapa.

 ¿Cómo prodecer en la segunda entrevista?

Siempre exprese alegría por haber sido convocado. Intente averiguar, discretamente, los motivos de la entrevista y verificar en que instancia (de las previamente mencionadas) se encuentra. Averigüe el nombre y cargo de su entrevistador y consulte si él será quien lo supervise en un futuro.

Como los procesos de selección son diferentes en cada empresa, no podemos especificar demasiado acerca de lo que ocurrirá en la segunda entrevista. Hay empresas que tienen procesos largos, otras más breves; individuales o grupales, pero el factor común que todas tienen y usted siempre debe destacar es:

  • Está calificado para el trabajo. Puede hacerlo.
  • Es proactivo: puede (y está dispuesto a) hacer más de lo que el puesto requiere.
  • Es sociable y adaptable: encajará con los valores y metas de la compañía y se llevará con el personal y colegas. 

 

Podría decirse que, si lo llaman para una segunda entrevista es porque “convenció” en la primera. La segunda sería una reafirmación de que usted está calificado para hacer el trabajo y de que realmente encajará su perfil con los valores y metas de la empresa. Preste atención a su actitud si su entrevistador lo lleva a conocer el lugar y lo presenta con el personal. Su objetivo es ver cómo se desenvuelve y evaluar si se adaptaría a ese entorno. En cambio, si el entrevistador reitera preguntas previamente contestadas, ahonda en detalles o indaga demasiado, es probable que todavía tenga dudas sobre su habilidad o esté secretamente comparándolo con otros candidatos altamente calificados; sopesando cualidades y logros. Mantenga la calma y muéstrese confiado porque está librando una batalla mental con múltiples contendientes. 

Destaque su ventaja competitiva: resalte cualquier experiencia, habilidd o logro que lo diferencie del resto de los candidatos. Plantee situaciones de hipotéticos problemas que sólo usted pueda resolver para su futuro empleador, sumando valor como nadie podría aportar. En lo posible, si leyó acerca de la compañía, intente volcar algún dato aprendido durante la conversación y demuestre entusiasmo por trabajar en esa empresa y brinde algunos ejemplos de cómo podría contribuir de manera sustancial.

Siempre recuerde demostrar interés: su posible empleador quiere conocerlo más; usted también. Si a la primera entrevista fue preparado, para la segunda debe estarlo aún más. Se trata de manejar un poco el arte de la seducción: todo es cuestión de persuación y percepción. 

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