¿Cuántos contactos tienes en tu red? Es un factor a tener en cuenta dado que, es cada vez mayor la cantidad de personas que consiguen empleo a través de las redes.

Aunque algunos logran obtener empleo a través de portales en internet o mediante las páginas de cada empresa, o a través de consultoras, lo cierto es que las posibilidades disminuyen en esos medios. También debemos tener en cuenta que las ofertas escasean y se achican, cuanto más elevado el rol que uno está buscando desempeñar. De hecho, para quienes buscan ocupar cargos ejecutivos, las redes de contacto representan un 80% de las oportunidades de empleo.

Analicemos el por qué:
1) Para cuando se publica el aviso de empleo, todas las personas cercanas a quien lo origina, ya se postularon. Para el reclutador que debe seleccionar entre cientos de aplicantes, se torna una cuestión de números y, al igual que en la lotería, los probabilidades de ganar, son muy remotas.

2) Una vez que se publica un aviso, han sido previamente definidos (a veces en demasía) los parámetros a tener en cuenta. Y, dado que el reclutador no te conoce ni sabe nada acerca de tus capacidades, es probable que haya publicado la búsqueda quitando todos aquellos parámetros que te convertirían en el candidato perfecto para ocupar el puesto, o que le sumarían valor a la organización. Por lo que, o ignoras el aviso porque no te resulta atractivo, o aplicas pero quedas descartado por no estar dentro de los parámetros específicos que exigen.

3) Una vez que se publica el aviso, éste cotiza (y por lo general, en forma desfavorable). Por lo que, a pesar de que hayas podido sortear los escollos mencionados previamente, quedarás fuera del proceso de selección porque eres demasiado caro (o demasiado devaluado).

4) Resistente al cambio: Una vez publicado el aviso, es casi imposible que se modifiquen sus requisitos, dado que siguió un proceso para su aprobación dentro de la empresa. Es probable que haya tenido que contar con el aval de áreas como Finanzas, RRHH y hasta el mismo CEO (dependiendo del tamaño de la organización). Una verdadera lástima, dado que, de alguna manera habrías sobrevivo a los pasos 1-3 sólo para rechazar la oferta porque el puesto no es motivador ni desafiante y poco tiene que ver con tus capacidades y conocimientos.

Nada de eso sirve. El momento para aplicar al empleo es ANTES de que siquiera se cree la vacante. El puesto se genera el momento en que puedes hablar con quien toma las decisiones para forjar en conjunto, la imagen del candidato ideal, de forma que, cuando se publique la búsqueda, te tenga presente por haber sido parte del proceso desde el inicio, mientras que, los demás postulantes, serán solo números en la lotería del reclutador.

Si forjar redes de contactos es indispensable ¿Por qué tanta gente lo evita o fracasa en el intento?

Porque resulta incómodo. Porque atemoriza. Porque hay quienes tienen un complejo de inferioridad ante las personas a las que tienen que contactar, o porque creen que perderán el tiempo, o porque piensan que jamás les concederán una reunión. Entonces, descartan el networking sin siquiera haberle dado oportunidad o esperan a que algún conocido los recomiende antes de trabajar seriamente en el desarrollo de redes de contactos.

Nada más lejano de la realidad: todos los seres humanos valemos. Todos somos interesantes y tenemos habilidades, conocimientos, experiencias que nos hacen únicos. Lo que puede diferenciarnos es el manejo del tiempo y la dedicación que ponemos en la elaboración de redes.

Si quieres utilizar el poder de las redes de contactos para la búsqueda de empleo, aquí te damos algunos consejos:

1. Vuela Alto: Es tu oportunidad de sonar en grande, de contactar a la empresa o el líder de tus sueños. ¿Qué esperas? ¡Házlo!

2. Aprende a lidiar con el rechazo: Acepta un “No”. No vas a conseguir todas las entrevistas que te propones; los líderes tienen agendas muy ocupadas. Pero que eso no te desanime. Se trata de un juego de probabilidades, paciencia e insistencia. Si Aplicas para 100, 90 te rechazarán. Eso quiere decir que tendrás 10 posibilidades por las que seguir intentando.

3. Sé astuto: Sabes que los líderes están siempre ocupados, por lo que no pidas reunirte con ellos inmediatamente. Solicita una entrevista en un plazo de varias semanas o incluso, con meses de antelación. Envía un mensaje breve, conciso, transparente y directo en tu propuesta y destaca tu valor. No te molestes en adjuntar tu CV porque si tu propuesta no es atractiva, no lo leerán nunca y si les gusta tu perfil, pueden pedírtelo cuando te citen para la reunión.

4. Un buen cierre importa: La mayoría de las solicitudes fracasa por el mal empleo de las palabras. En lugar de terminar el mensaje pidiendo una fecha razonable para reunirse, o expresando gratitud ante la aceptación de la propuesta, muchos aplicantes escriben: “Si tiene interés en reunirse, no dude en contactarme” o “Dejo mis datos de contacto”, o “A la espera de que me responda”. Pues, ¡Mucha suerte con esas frases de cierre! Son la receta perfecta para ser ignorado.

5. Nunca pidas empleo: Una reunión de networking no es para eso. Es para hacerle saber al otro quién eres, cuáles son tus capacidades y conocimientos; comentarle acerca de tu experiencia y lo que deseas y expliques la forma en la que pueden ayudarte. En el momento en que le haces sentir al otro que debe cargar con la responsabilidad de darte un empleo, puedes dar por finalizada la reunión. La persona creerá que la has contactado con falsos pretextos y que le endilgas un problema.

6. Date a conocer: Debes tener presencia en LinkedIn. Sin excusas. Es una herramienta fundamental para que aquellos que buscan empleo se den a conocer con aquellos que tienen empleo; es una herramienta que permite que contactemos a miles de personas a las que, de otra manera, jamás podríamos acceder. Únete a un grupo; asiste a una conferencia, participa de eventos de ex alumnos. Haz que la gente te conozca.

7. Conoce lo que vales: Todos valemos y todos tenemos algún talento. Muéstrate confiado, decidido. Aunque te hayan rechazado 100 veces, insiste 100 veces más. Si no crees en ti mismo, ¿Cómo pretendes que los demás crean en ti?

La razón principal por la que la gente que busca empleo no lo obtiene, es porque las personas adecuadas no los conocen o no saben que están en proceso de búsqueda. Contactar a las personas indicadas es la clave del Networking. Eso, y tener una buena propuesta armada, son los factores que te darán ventaja. Ten coraje, sueña en grande y reúnete con los líderes que admiras. Genera redes de contactos y crearás el empleo que soñaste.

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