¿Ha dicho cosas que lastiman y que realmente no quería decir? Solemos perder la claridad frente a un conflicto, y en espacios de trabajo, lo mejor es aprender a solucionar estos problemas lo antes posible.

¿Le ha pasado que alguna vez que luego de una discusión, las partes involucradas ya no saben cuál fue el verdadero origen del conflicto? Eso pasa porque estamos tan enfocados en el problema que no podemos ver nada más.

Es como querer encontrar una moneda en el mar, no podremos verla hasta que el agua se calme. Es decir, cuando no logramos salir de un conflicto perdemos claridad para ver posibles soluciones y objetividad para entender el escenario desde diferentes perspectivas.

1. ¿De quién es la carga?

La capacidad de distinguir nuestras cargas y las ajenas, es el primer paso para liberarnos de ellas. Muchas veces, por miedo, nos apropiamos del problema entero y no preguntamos nada al respecto, tampoco establecemos ciertos límites ni expresamos cuáles son nuestras necesidades.

Una manera de viajar ligero, es pensar que a veces la actitud negativa u ofensiva de otras personas no están relacionadas con uno, sino con quien tenemos en frente.

2. ¿Qué aspectos de usted mismo ve reflejados en la situación?

Es posible que lo que más le moleste de la otra persona, es precisamente lo que necesite trabajar en usted mismo. El verse identificado, de cierta forma, es lo que lo puede llevar a enredarse en el problema. Aprender a identificarlo es un gran paso para evitar sumergirse.

3. Cuando ha molestado a otros, ¿por qué lo ha hecho?

Quizás haya respondido de manera hostil porque se sintió vulnerable, o actuó a la defensiva por sentir que corría algún riesgo. Quizá nunca tuvo la intención de lastimar, sólo buscaba sentirse más seguro.

Si es posible que le haya ocurrido eso, ¿por qué no pensar que le puede suceder a alguien más? No quiere decir que deba tolerar injusticias y no imponer límites, simplemente ésta podría ser una perspectiva más adecuada para quitarnos la carga negativa que conlleva un conflicto.

Por muy intenso que sea el problema que tenga, piense que nada es para siempre.  Como decía el cuento budista: “Esto también pasará”.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta