Hacer una cosa a la vez, la monotarea, reduce el tiempo que dedicas a cada cometido y aumenta tu productividad.

Los merodeadores, esos profesionales que se pasean por la oficina buscando conversación, son los principales enemigos del singletasking, es decir, evitan que te dediques a una tarea. Pero no sólo ellos son los culpables de que no te concentres en tu trabajo. Otro tipo de interrupciones del jefe, compañeros, mail, teléfono, redes sociales y un largo etcétera puede hacer que cambies de actividad de forma continua, dejando lo que estabas haciendo para iniciar otra tarea y así hasta el infinito. En otras ocasiones el multitasking -multitarea- es el culpable de una frustración muy común: trabajar durante una jornada completa y no haber hecho nada.

LA ATENCIÓN

Algunos de los datos a los que hace referencia Zack en su libro invitan a apuntarse al singletasking: investigadores de la Universidad de Harvard descubrieron que la mayoría de los empleados productivos cambian la atención relativamente pocas veces, mientras que los trabajadores frenéticos lo hacen hasta quinientas veces al día.

LA PANDEMIA

Pero lo más grave es que la distracción que impera entre los más jóvenes alcanza la categoría de pandemia, según la autora. Llega a esta conclusión después de analizar un estudio de la Universidad de Vermont que reveló que las aplicaciones informáticas no relacionadas con los estudios en los ordenadores portátiles de los alumnos están abiertas y activas más del 42% del tiempo en que los jóvenes están realizando sus trabajos académicos.

LA RECETA

No existe una receta al uso para conseguir concentrarse en una sola tarea. Sin embargo, la satisfacción que obtienes terminando una cosa y pudiendo pasar con la conciencia tranquila a otra parece un aliciente más que atractivo para practicar el singletasking. Se trata de reivindicar tu vida. Diferenciar lo importante de lo urgente y avanzar.

‘SLOW DOWN’

Otro de los caminos para alcanzar la concentración que persigue la monotarea es el movimiento slow down. Se trata de una filosofía de trabajo y de vida que supone detenerse un momento y disfrutar de un presente prolongado, aderezado con una pizca de estrés positivo. Es un cambio de ritmo, contrario a las prisas que nos inculca la sociedad.

Extracto Expansión

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