Muchos profesionales se dan cuenta que la ansiedad les ha llevado a tomar decisiones erróneas en la elección de algunos de sus anteriores empleos. La realidad no se adecua a las expectativas, se leyó sólo la información positiva recibida en el proceso de selección, no existe “feeling” con el jefe, etc. Todas estas son situaciones que, de alguna manera, se pueden prever si se toman algunas precauciones en el proceso. He aquí alguna de ellas que les propone el equipo de Lee Hecht Harrison:

1. Tener la precaución de analizar con calma la situación.
Sí, es cierto que es el tipo de oferta que estaba esperando desde hace tiempo. Las condiciones contractuales son excelentes, las expectativas de desarrollo son muy buenas y, al mismo tiempo, ya se considera “muy visto” en su actual organización.
Sin embargo, antes de tomar una decisión de la que después pueda arrepentirse, conviene hacerse y contestar objetivamente a toda una serie de preguntas.
¿Por qué quiero realmente cambiar?
¿Cubre la oferta estas expectativas?
¿Realmente he cubierto una etapa y he conseguido resultados en mi actual posición?
¿Qué posibilidades de desarrollo tengo en mi actual organización?
¿Estaré dispuesto a no plantearme un nuevo cambio hasta que haya tenido éxito en mi nuevo puesto?
¿Existe algún elemento (movilidad, nueva función, responsabilidades, etc.) que suponga alguna modificación en la situación personal?

2. Hacerse todas las preguntas que considere oportunas.
Y, sobre todas ellas, hay una cuestión clave. Pregunte a su nuevo “jefe” los motivos por los que le hace la oferta. Si su respuesta no es sincera ni coincidente con su propia visión, le aconsejamos que la rechace. Y ¿cuál puede ser su razón para ello? Exactamente esta misma, ¿qué le parece? Al mismo tiempo, consulte con su entorno familiar, con su propia red de contactos. Sin embargo, nunca jamás haga la pregunta “¿y tú qué harías si estuvieras en mi lugar? Esta pregunta sólo puede y debe ser contestada por uno mismo.

3. Obtener información.
Muchas decisiones erróneas se toman como consecuencia de que el profesional no habla ni investiga durante el proceso de acercamiento al que será su nuevo entorno profesional. Debe obtener la máxima información posible sobre su nuevo jefe, los motivos por los que se ha buscado un candidato externo para el puesto, etc. Piense que esta información le será de gran utilidad para, una vez aceptada la oferta, consolidarse con éxito en la nueva posición.

4. Analizar el contexto económico actual:
Vivimos en un mundo globalizado y en continuo cambio, a la hora de analizar la propuesta debe asegurarse de que todas las partes implicadas están conformes con la decisión, así como la estrategia y posible futura evolución de la compañía para el país en el que le contratan.

5. Sea “duro” en el proceso de negociación.
De entrada, se supone que usted es un profesional que va a tomar una decisión tan importante como la de cambiar de empleo, por lo que es lógico que tome todas las precauciones. Adoptar una posición precavida será una prueba más de su madurez y de su competencia profesional. Es lógico, por tanto, que pida un compromiso por escrito confirmando todas las condiciones pactadas, que quiera conocer a las personas que van a formar su entorno laboral, etc. Sin embargo, sea consciente de que hay un límite, aunque le podemos asegurar que, si usted no lo traspasa, esta actitud le confirmará ante los ojos de su nuevo jefe/organización como el candidato ideal para el puesto.

6. Una vez dicho sí, la decisión es irrevocable.
Una vez terminados los pasos anteriores, es el momento de comunicar a su propio jefe su decisión. No se preocupe, ahora sí que tendrá todo el tiempo del mundo para usted. Expóngale objetivamente las razones que le han motivado a desear abandonar su empresa y a aceptar la oferta. Estamos convencidos de que éste comprenderá y atenderá sus razones, aunque le aconsejamos que no le dé la oportunidad de hacerle una contraoferta, usted no puede ni escucharla. Ha pasado el momento.

7. Prepararse para un nuevo cambio.
Somos muchos los que pensamos que gestionar hoy correctamente una carrera profesional implica tener las características del emprendedor, fe en sí mismo, actitud positiva ante los cambios y automotivación permanente. Es cierto, aunque esté en un gran momento en su carrera profesional y reciba nuevas ofertas de forma continuada, debe ser consciente de que más adelante muchos cambios y muy rápidos pueden verse de manera muy distinta a como se ven hoy. Por tanto, tenga en cuenta que está obligado a no escuchar nuevas ofertas hasta transcurridos, como mínimo, dos años, y que su objetivo fundamental en este tiempo es dedicarse a obtener el éxito en su nueva posición.

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