He dedicado un tiempo considerable para descifrar los “códigos de contratación”, de manera que nuestros candidatos no solo sean “finalistas” de un proceso, sino que logren el empleo, después de haber demostrado que están completamente calificados para esa posición.

En los últimos 30 años, en cientos de reuniones, siempre pregunto: “¿Ha estado cerca de culminar un proceso de selección sintiéndose muy seguro de su buen desempeño y después de haber pasado por varias etapas, usted descubre que no fue la persona seleccionada?”

Es común encontrar que después de completar exitosamente una serie de entrevistas orientadas a presentar habilidades y experiencia, muchos candidatos tienen un falso sentido de seguridad. Desafortunadamente, tener las habilidades necesarias para el cargo ya no es suficiente.

La realidad es que, durante el proceso de entrevistas, el responsable de la contratación, si bien se enfoca en evaluar sus habilidades específicas, es decir, lo que yo denomino “los puntos dulces” de la entrevista, luego avanza hacia otro nivel de análisis, en el que sus habilidades ya no importan tanto.

Cuando se trata de escoger al mejor candidato, lo que sucede es que los “tangibles”, (sus competencias, experiencia, historia laboral, logros y referencias), ya no son tan importantes como los “intangibles”, (lo que es usted realmente, más allá de sus habilidades). Ellos necesitan predecir si se sentirán a gusto trabajando con usted. Esta es la parte oculta en los procesos.

Los entrevistadores están buscando responder acertadamente a los siguientes indicadores:

  1. ¿Es este candidato, culturalmente, uno de nosotros?
  2. ¿Puede este candidato agregar valor, más allá de los requerimientos del trabajo?
  3. ¿Este candidato trabajaría bien con todos los equipos de esta empresa?
  4. ¿Es este candidato interesante, versátil, adaptable, articulado, curioso, enérgico, genuino y agradable?

Después de muchos años si algo he aprendido del mercado laboral es que los responsables de la contratación quieren más. Lo que está en juego son sus necesidades y no las del candidato. Lo que ellos analizan es su capacidad para ajustarse a su cultura, adaptarse a su particular entorno laboral, su curiosidad por aprender y su potencial para trabajar en equipo. Así que, nunca se sienta muy seguro y cómodo. Prepárese para esa parte oculta de la contratación.

Mi recomendación es que desarrolle habilidades para comunicar estos “intangibles” durante el proceso; pues serán los que marquen la diferencia ante otros participantes y lo lleven a ser el elegido. En consecuencia, piense en cada entrevista como la oportunidad para lograr el “desempate”, ya que quienes conversan con usted, están enfocados en su grado de empatía, su claridad frente a un propósito, la pasión que lo mueve, su historia de vida, sus características personales y sus valores.

Autor: Stephen Harrison – Presidente de la Junta Directiva de Lee Hecht Harrison. Es miembro del Consejo de la Asociación Internacional de Profesionales en Desarrollo Profesional y fundador del Instituto Internacional para la Certificación Profesional en Gestión Humana.

Fuente: LHH Colombia

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