¿Quiénes son los mentores que juegan un papel clave para ayudarnos a alcanzar niveles más altos? En la entrada de hoy compartiremos algunos consejos para encontrar a aquella persona que nos ayudará a avanzar en nuestras carreras.

Ante esta pregunta, es probable que pienses que tal vez nunca tuviste un mentor, que nadie se te haya presentado de esa manera y que incluso no lo hayas buscado. Es entonces cuando recuerdas a tu primer jefe, quien te enseñó a manejar un proyecto; a un colega, que te enseñó a implementar nuevas tecnologías; o un supervisor que te enseñó a pensar estratégicamente y siempre dos pasos por delante. Si luego de reflexionar los puedes reconocer en ese rol, es hora de reconocerlo y ser agradecido.

Los programas de orientación formales son grandes iniciativas para crear una cultura de desarrollo de talento y ayudan a guiar a los líderes de todas las organizaciones. Pero si estás esperando que tu organización te sincronice con un mentor, es momento de pensar en alternativas.

Conocemos casos muy populares de líderes de alto potencial cuyas raíces humildes han crecido hasta convertirse en una historia de éxito mundial. Todos ellos comparten sus historias de sus mentores, y marcan que lo curioso es que nunca le pusieron un nombre al vínculo. Nunca se hizo formal.

Nadie fue a un líder y le dijo: “Querés ser mi maestro?”

Estas personas se convirtieron en grandes observadores. Vieron y escucharon con atención. Adoptaron los buenos comportamientos que admiraban y añadieron su repertorio de manera auténtica. También tomaron nota de los comportamientos indeseables que no quieren copiar. Y cuando tuvieron la oportunidad, hicieron preguntas a esas personas para demostrar que estaban dispuestos a aprender más. Les preguntaron cómo podían ayudar y comenzaron a trabajar más de cerca con los mentores.

Entonces, qué consejo tenemos para aquellos que buscan mentores?

  • Aprovechen las oportunidades de aprendizaje a su alrededor.
  • Encuentren la oportunidad de hacer preguntas a los que admiran.
  • Tómense el tiempo necesario para conocer sus puntos de vista, su proceso de pensamiento o el juicio que tenían para manejar esa pregunta difícil.
  • Sean curiosos y aprendan.
  • Por último, averigüen qué es importante para el mentor y encuentren maneras de agregar valor. Al hacer esto, no sentirán que están haciendo trabajo extra, sino como un privilegio y un tiempo bien empleado.

Escito por: LHH

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