Imagine a su organización si todo el mundo se guiara por la misión de la Fundación Bill y Melinda Gates: Cada vida tiene igual valor. El respeto es una forma de demostrar que otra persona es valorada. Y al respecto se podría definir como la consideración de la vida privada de otras personas, su espacio físico, sus pertenencias, tiempo, puntos de vista, filosofía y creencias. Tratar a los empleados con respeto genera un impacto positivo en la motivación y la lealtad, y tiene un efecto «mariposa» de refuerzo que impregna en su cultura. Una buena acción puede producir un pequeño cambio positivo en un lugar que puede generar otro.

A continuación compartimos algunas formas en las que los líderes pueden demostrar respeto en sus lugares de trabajo:

  • Anímese a los interrogatorios. Rodearse de aduladores no es inspiración para la innovación o la visión. Demuestre interés real por escuchar las opiniones e ideas de los empleados. Con el fin de alcanzar nuestro máximo potencial, tenemos que aceptar un desafío intelectual.
  • Agradecimientos Express. Los pequeños gestos de agradecimiento inesperados, como un café en Starbucks o un libro de regalo, son actos de decencia que sorprenden y deleitan a los demás. Demuestre estas manifestaciones espontáneas de agradecimiento en lugar de recompensas cotidianas para trabajos específicos.
  • Mostrar preocupación. Enviar una tarjeta de felicitación o una nota personal a un empleado no requiere mucho tiempo ni dinero. Para eventos como casamientos, nacimientos o incluso accidentes, se trata de un pequeño gesto de cortesía que cualquiera recordará con apreciación.
  • Sea considerado con el tiempo de los demás. Inicie y termine las reuniones a tiempo. Si usted tiene una cita con una persona – ya sea un proveedor, cliente o compañero de trabajo – llegue a tiempo. La puntualidad es una demostración de respeto. Si se le hace tarde, tómese un momento para notificar a su cita y pedir disculpas.
  • Construir una cultura inclusiva. Respetar diversos orígenes, experiencias y perspectivas es crear una perspectiva global. La conciencia cultural comienza con la auto-conciencia. Conozca su propia cultura y reconozca el valor de otras historias culturales, costumbres y tradiciones.

Por Steve Harrison

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