Durante el 2004, cuando la fábrica de snacks saludables Kind recién comenzaba a funcionar, su CEO Daniel Lubetzky notó que tenía un problema, sin solución inmediata.

Lubetzky había ayudado a formular una pequeña línea de barras nutritivas de muy alta calidad. En su momento, estos fueron productos únicos, y los minoristas se mostraron escépticos respecto a lo que había en el mercado. De hecho, al principio, nadie sabía exactamente dónde poner las barras Kind en los kioscos o supermercados.

¿Eran barras de golosina? ¿Deben estar en el pasillo de alimentos saludables? La incertidumbre sobre dónde vender este producto amenazaba el crecimiento y la existencia de la empresa.

Pero luego hubo un corte. Kind trabajó con mucho con sus compradores para convencerlos de que estaban satisfaciendo una necesidad que los consumidores aún no sabían que tenían.

«Con el tiempo, nos ayudó a desarrollar toda una sección de ‘Snack bar saludable’ en el área de alimentos de cada tienda, pero eso no sucedió de un día para otro».

La historia de Lubetzky no tiene precedentes, pero sigue siendo único. Ahora hay muchas más historias de empresas prometedoras que enfrentan la adversidad -tal vez mucho antes de lo que esperaban-, experimentan retrocesos y eventuales contratiempos. Compañías que esperaron el éxito temprano que no se materializó, y permitieron que su decepción anulara su entusiasmo.

La lección que nos deja la historia de los snacks Kind es bastante clara: la adversidad no es la excepción, es la regla en casi todos los aspectos del negocio. Si acepta esa verdad fundamental, entonces también debe aceptar que el éxito es casi siempre producto de la determinación. Y que un contratiempo es un estado temporal, no una condición permanente.

Puede parecer una idea demasiado simplista, pero todos tenemos que estar preparados para alguna falla. Muy pocas personas han conocido otra cosa que el éxito. Incluso los líderes de los negocios más exitosos de todo el mundo, han conocido el fracaso mucho antes de que se hicieran ricos, poderosos y famosos. Algunos han alternado entre el éxito y el fracaso durante toda su vida.

¿Qué significa esto para un trabajador promedio? En los tiempos de hoy, cuando parece que no hay lugar para el fracaso o errores, no debemos ceder a la idea de que perder un trabajo o no conseguir un ascenso son estados permanentes. Sepa que los contratiempos son temporales.

Y lo más importante, recuerde que el verdadero éxito viene de tomar riesgos, e implica la posibilidad de que las cosas no saldrán bien. De todas formas, esto no es una señal de que no tendrá éxito en el futuro.

John Maxwell, autor de best-sellers y gurú en liderazgo, dijo una vez: «El mayor error es vivir en constante temor de que vayamos a cometer alguno.»

Salga. Cometa algunos errores. Aprenda y utilice ese conocimiento para encontrar el éxito.

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