Como líder es esencial delinear la visión y la estrategia que tenés para la empresa desde el principio. Compartir esto con todos los colaboradores, de una manera abierta y clara, independientemente de su rol o rango, ayudará a resolver cualquier inquietud que puedan tener sobre tu liderazgo y prioridades.

Los trabajadores pueden interpretar a un nuevo líder que se une a una empresa como una señal de mayor interrupción y cambio. Notificarlos sobre qué características de la compañía se compromete a conservar es crucial para aliviar cualquier ansiedad, ya sea en la cultura de la empresa, sus objetivos clave o incluso en las posiciones del personal.

Sobre este punto, investigaciones realizadas por LHH muestran que el 15% de los empleados cree que el cambio en la fuerza de trabajo se les ha comunicado de manera deficiente. Por este motivo, es imperativo que los nuevos líderes hagan de la comunicación y la clarificación, una prioridad.

Para los líderes que heredan una fuerza de trabajo constituida por millennials, un estilo de comunicación claro y abierto es particularmente importante. Según una encuesta reciente de Deloitte sobre este tema, «hablar claro» y «directo» fue el estilo de comunicación que más valoraron los miembros de esta generación en sus líderes.

Facilitar las relaciones

Los nuevos líderes deberían intentar hacer un esfuerzo adicional para establecer relaciones personales con los empleados, actuando como un líder visible y presente. El mantra «mi puerta está siempre abierta» puede ser un cliché, pero funciona. De hecho, podés dar un paso más y quitar la puerta por completo.

Si bien es cierto que un espacio de trabajo sin fronteras puede ser inviable para todos, los líderes deben esforzarse por crear el foro más abierto posible donde los trabajadores puedan discutir cualquier inquietud que puedan tener sobre su futuro como empleados o sobre la compañía en general. Esta cultura de accesibilidad sin duda fortalecerá los lazos y ayudará a construir una fuerte base de apoyo.

La comunicación personal con tus colaboradores ayudará a demostrar que sos un líder que se preocupa tanto por ellos como por la empresa y que se compromete a promover sus intereses y los de la organización. Tomate el tiempo para hablar con los empleados con los que quizá no tengas relaciones diarias. Esto ayudará a informarles los problemas que pueden no ser comunicados a los niveles superiores de la organización, al tiempo que demuestra que la atención y el interés, van más allá de los resultados o el precio de las acciones.

Crear una cultura de accesibilidad y apertura no solo alentará a los empleados a acudir a vos con sus inquietudes, sino también con sus ideas. Las grandes ideas pueden provenir de lugares inesperados si las puertas de la comunicación se dejan abiertas. Mientras que algunos temen las oportunidades de cambio que un nuevo líder puede provocar, otros pueden saborearlo.

Preparate para la política

La política profesional y personal para muchos es una consecuencia no deseada del liderazgo. Desafortunadamente, cuanto más alto es el rango al que subís, más inherente y desafiante se vuelve.

Al comenzar como un nuevo líder, es importante reconocer que no todos los colaboradores de alto nivel (e influyentes) serán tus principales partidarios. Identificar a aquellos que pueden plantear un desafío en particular es algo que tenés que hacer en los primeros días. Por ejemplo, ¿hay empleados de alto nivel que estuvieron en disputa por tu nuevo cargo que ahora pueden guardar rencor?

Los líderes deberían tratar de identificar a estos colegas y neutralizar la negatividad. Si bien puede ser tentador aislarlos para que contengan su influencia y riesgo, esto solo empeorará la relación. La solución más efectiva es convertirlos en un activo al mostrar su talento pública y regularmente para neutralizar cualquier potencial que puedan tener para minar tu autoridad.

Demostrar humildad en este proceso es crucial. Aceptá que tus colegas pueden tener experiencia y conocimiento sobre la empresa o industria que pueden superar los tuyos. Colocalos como expertos y asesores de confianza esenciales para ayudarte a navegar tus primeros días de liderazgo.

Crear un cambio tangible

Si bien la implementación de una cultura positiva y la construcción de relaciones importantes con los empleados es crucial, es relevante que los líderes también implementen cambios tangibles. Los primeros 90 días definirán el legado de un líder; por lo tanto, los líderes deben actuar de manera decisiva para implementar cambios tangibles que sean reconocidos por todos, desde los empleados hasta el Board, los analistas externos y los medios.

Lograr este equilibrio de manera decisiva y rápida mientras se mantiene una organización colaborativa es difícil, pero si se logra con éxito puede silenciar incluso a los críticos más duros. Los líderes deben identificar un desafío en el que puedan estar seguros de ofrecer una solución rápida. Esto puede infundir confianza en el Boardy en los trabajadores, y brindar un capital político importante a largo plazo.

Mira al largo plazo

Una vez que aseguraste una ganancia rápida, es importante enfocarse en el futuro, y el éxito inicial te ayudará a ganar tiempo para hacerlo. Como Larry Fink, CEO de BlackRock recientemente escribió, “el corto plazo puede ser una «fuerza poderosa» difícil de resistir, pero una visión y estrategia a largo plazo es lo que tus trabajadores realmente quieren ver y escuchar.”

Un estudio con 400 directores financieros de grandes empresas públicas de los Estados Unidos descubrió que el 80% sacrificaría su valor económico para cumplir con las expectativas de su trimestre. Estrategias como estas no solo son insostenibles desde el punto de vista comercial, como lo demuestra un estudio reciente de McKinsey, sino que también son perjudiciales para las relaciones con los equipos. Demostrar a tus colaboradores que estás comprometido con una estrategia sostenible a largo plazo es crucial para ganar su seguridad y confianza.

En una reciente presentación de Lee Hecht Harrison | Penna, nuestro orador principal, Karren Brady, declaró que «el liderazgo se trata de conectar con los corazones y las mentes de las personas. Lo que el personal quiere saber es a dónde van y cómo van a llegar allí y cuál es su papel en ese viaje. Comunicar este viaje y visión de manera persuasiva y con confianza creará empleados comprometidos e involucrados, convirtiéndolos de espectadores a jugadores importantes”.

Liderazgo significa visión. Incluso si solo sos vos quien inicialmente puede ver esa visión, tu deber como líder es comunicarla a tus colaboradores, hacerles saber que se puede lograr y que su participación es crucial para hacerlo.

 

Por Matt Russell, Lee Hecht Harrison

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