Uno de los principales aspectos que explican una transición laboral exitosa, es la entrevista de trabajo. Esta instancia es una gran oportunidad para mostrarle al reclutador por qué uno es la mejor alternativa para ocupar la posición que se encuentra buscando.

Hay que considerar que si se prepara adecuadamente una entrevista, se estará construyendo una llave maestra para abrir puertas en los procesos de contratación pero si esta etapa se deja al azar, se comenzará a fallar en los procesos de forma reiterada, perjudicando la propia empleabilidad.

Según el estudio de Lee Hecht Harrison (LHH), Descifrando los misterios de la búsqueda de empleo, las tres principales razones por las cuales una entrevista arroja resultados negativos, son:

  • no se investigó a la empresa,
  • no se hicieron preguntas inteligentes y
  • se habló demasiado.

En línea con este diagnóstico, la directora de Desarrollo de Talento de LHH Argentina, Marcela Lomba, destaca la importancia de investigar sobre la empresa a la que se está postulando y llevar preparadas respuestas a las preguntas estándar del tipo ¿»hablame de vos«?.

Paralelamente, Marcela precisa que “debemos contar con tres a cinco preguntas para plantear en la conversación al entrevistador, porque eso comunica el interés por la organización, el puesto y el rol. Sobre todo considerando que actualmente no hay un solo tipo de entrevista, ya que algunas abordan una presentación genérica, otras se realizan de forma grupal y en algunas ocasiones, se solicita el desarrollo de casos prácticos”.

Otro aspecto relevante sobre este tópico es la presentación de logros y en este punto la estrategia de preparar las historias SOAR (Situación, Obstáculo, Acción y Resultado) permite narrar de forma sencilla los puntos que agregan valor a nuestra trayectoria profesional.

Según la experiencia de Marcela, la preparación de una buena entrevista debe considerar los siguientes puntos:

  • investigar sobre la compañía,
  • hacer un FODA de la posición respecto del requerimiento,
  • pensar por qué deberían contratarme y
  • por qué a mi me interesa esa posición y no olvidar evaluar el fit cultural con esa organización.

El proceso, además, debe culminar con un cierre adecuado que considere el envío de un correo a la contraparte para agradecer la entrevista.

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