nota98
Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección (*)

A veces la rutina, sí esa de todos los días, nos cansa y la respondemos con conductas inadecuadas.
El propósito de esta reflexión es ordenarnos interiormente para no caer en errores tanto en la vida personal como en la laboral en tres dimensiones.

1) La puntualidad es una cualidad maravillosa que siempre trae satisfacciones. Ser puntual en la oficina te ayuda a realizar tu trabajo sin retrasos o conseguir un premio por puntualidad. En las entrevistas de trabajo, resulta una cualidad indispensable que al reclutador no le pasará inadvertida. Ser puntual significa tener respeto por el tiempo de los demás y por el propio.

2) Vestirse adecuadamente hace en primer lugar que uno se sienta satisfecho con su propia imagen y en consecuencia emana un aspecto que es bien recibido en nuestro entorno. Un plus es crearse un estilo que se adecue con nuestra persona y personalidad -¡sí todo incluido!- es posible.

3) Y la comunicación…el otro aspecto es tener presente que el 90% de la comunicación personal se produce a nivel no verbal. Esto quiere decir que los mensajes silenciosos del lenguaje corporal: los gestos, la postura y las expresiones son reveladores de muchos más datos que el lenguaje verbal. Por tanto es conveniente su cuidado tanto en la vida de relación como en las entrevistas y reuniones de trabajo.

(*)William James (1842-1910) Psicólogo y filósofo estadounidense.

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